La vida en el monasterio de Santa Isabel es el camino de servicio a Dios y al prójimo. Mucho tiempo antes del nacimiento del mismo monasterio, la Hermandad en nombre de la Santa Reverenda Mártir la Gran Princesa Isabel ayudaron y apoyaron espiritualmente a los enfermos del Hospital Clínico Psiquiátrico Republicano. El Hospital cuenta con treinta y siete secciones, la segunda sección es la infantil.En el año 1999 los hermanos y las hermanas del monasterio comenzaron a visitar a los niños. Y de esta manera se formó gradualmente el centro educacional consultativo « El País de la Infancia ». Al principio la sección infantil del hospital era cerrada, pero Dios quizo entrar y todas las barreras desaparecieron, las puertas se abrieron.
EL NACIMIENTO DEL « PAÍS DE LA INFANCIA »
Es difícil para el niño sin calor y confianza. Se agita el alma herida infantil, como un pájaro enjaulado en este mundo. Se ahoga de la incompresión y se enferma. La persona pequeña deja de distinguir las fronteras entre el bien y el mal, puede hacer actos desesperados.
Los niños llegan al hospital generalmente de familias desfavorables, de refugios, internados y asilos. Algunos de ellos no saben incluso leer y escribir, no saben como cuidar de sí, no recuerdan el día de su nacimiento y los nombres de los padres.
LAS ALMAS CUBIERTAS DE HERIDAS
En la segunda sección del Hospital Clínico Psiquiátrico Republicano ingresan niños de tres a diecisiete años con distintos problemas mentales y enfermedades del sistema nervioso central (epilepsia, atraso en el desarrollo mental, enures, esquizofrenia, depresión). Pasan aquí el curso de tratamiento adolescentes inclinados al suicidio, la narcomanía, la dependencia alcohólica, dependencia de computadora, inclinados al vagabundeo y los que están sujetos a procesos delictivos. Son niños con el alma cubierta de heridas, que pueden curarse solamente con amor y fe en Dios.
Muchos de estos niños oyeron por primera vez la palabra "Dios" y "confesión" en « El País de la Infancia ». Poco a poco los hermanos y las hermanas tratan de abrir gradualmente a los niños otro mundo, el mundo de la bondad, la paciencia y el amor; tratan de despertar en el alma de la persona pequeña la habilidad de ver y apreciar la belleza a su alrededor, el deseo de ser sincero. Y las almas infantiles se inclinan a la luz y encuentran la esperanza.
LA VIDA DEL « PAÍS DE LA INFANCIA »
El trabajo en « El País de la Infancia » es conducido en forma de cooperación con los niños, sus padres y el personal médico. Las puertas de la habitación de enseñanzas estan abiertas para los niños todo el dia, desde la mañana hasta la tarde. Cada quehacer comienza con la oración. Los niños dibujan, tejen, cantan, estudian la lengua eslava eclesiástica, la historia de la Patria, matemática, aprenden a ayudarse y preocuparse el uno por el otro.
Se lleva una crónica permanente en « El País de la Infancia » la cuál es diseñada por los mismos niños. Antes de las grandes fiestas de la iglesia los niños se aprenden las canciones, los versos, participan en las simulaciones de las piezas. Ellos mismos diseñan sus trajes y crean las decoraciones. Después del espectáculo a los niños los espera la comida de fiesta.
En los dias de fiestas en la sección es servido el tedéum. Los niños invitan al personal médico y a los padres que los visitan, de esta manera demuestran su preocupación al prójimo.
EL DESPERTAR DEL ALMA
La protectora de « El País de la Infancia » es la Madre de Dios Iverskaya, a quien los niños gustan rezar. Cada semana a los niños los visita el sacerdote y ellos tienen la posibilidad de conversar con él, confesarse y comulgarse. Con el consentimiento de los padres los niños son bautizados directamente en la sección. Así con la ayuda de Dios el alma se limpia y la persona se llena de fuerzas para luchar contra el pecado.
Después de la salida del hospital el destinos de los niños se define de formas diferentes, en muchos de ellos se germina el granito de fe. Las hermanas y los hermanos del monasterio se cartean con los niños, rezan por ellos.
Los niños recuerdan por siempre el « País de la Infancia », donde Dios tocó sus almas.
Ahora estamos planeando restablecer el patio infantil en el territorio del hospital. Son necesarios para esto medios …




